6 maneras en que los niños podrían reaccionar al resultado de una evaluación

Puede que usted esté familiarizado con los posibles resultados de una evaluación. ¿Pero cómo se podría sentir su hijo cuando se entera de los resultados? Estas son algunas reacciones emocionales comunes en niños y respuestas útiles que usted podría decir.

1. Confusión

Además de no comprender los resultados, su hijo podría estar confundido y preocupado por algo más. ¿Cómo cambiará esto su vida? ¿Tendrá que dejar sus clases regulares? ¿Todos lo sabrán?

Usted puede calmar sus preocupaciones explicándole los pasos que posiblemente podrían seguir. “Es probable que comiences a ver a un tutor después de la escuela. Puede que vayas con un especialista en lectura en lugar de asistir a la clase de arte. Por lo tanto, no tendrás que irte en medio de la clase”.

2. Enojo o frustración

Puede que su hijo piense que es injusto que él tenga dificultades que otros niños no tienen. Podría reaccionar diciendo: “¿Por qué tengo que ser yo quien tenga esto? Siempre lo haré peor que los demás”.

Sentirse víctima es una reacción normal. Usted puede ayudar si reconoce sus sentimientos: “Entiendo por qué estás enojado. Todos tenemos dificultades a veces. Además tenemos un plan para que obtengas la ayuda que necesitas”. También puede explicarle los tratamientos o que podría tener en el futuro.

3. Depresión o apatía

Dependiendo de cómo se sientan consigo mismo, los niños podrían asumir que los resultados “prueban” que no son inteligentes. También podrían sorprenderse y sentir que no son la persona que pensaban que eran. De cualquier manera, la noticia puede crear un sentimiento de impotencia. No obstante, tomar medidas suele ayudar.

Diga a su hijo: “Sé que esto es muy difícil de procesar ahora. Pero estos resultados son solo una especie de brújula que nos indica cómo podemos ayudarte. Haremos esto juntos, poco a poco”. También podría hablarle de personas exitosas que piensan y aprenden de manera diferente.

4. Negación

Los niños generalmente no quieren ser “diferentes” de sus compañeros. Así que su hijo podría reaccionar diciendo: “¡Ni siquiera me conocen! Solo tengo un pequeño problema”. Puede ser incómodo y hasta amenazante que le señalen sus desafíos.

Usted puede ayudar diciendo: “Esto es muy difícil de escuchar, lo entiendo. Pero estos resultados no cambian lo que tú eres. Lo que hacen es darnos información sobre cómo podemos ayudarte. Además, siempre te incluiremos en las discusiones antes de tomar decisiones”.

5. Culpa

Cuando los niños se enteran de que tal vez necesiten ayuda adicional, se podrían desencadenar sentimientos de culpa. Tal vez a su hijo le preocupe el dinero (“¿pero no son muy caros los tutores?”) o cómo sus necesidades podrían afectar a sus hermanos (¿tendrás que faltar a los juegos de Tomás para llevarme?).

Usted puede tranquilizarlo diciendo: “Todos estamos juntos en esto. Puede que haya momentos en los que estemos ajustados con el dinero, pero tú eres más importante. Haríamos lo mismo por tu hermano si necesitara ayuda”.

6. Alivio

Para algunos niños saber que tienen diferencias en la manera de pensar y aprender puede ser un alivio. Su hijo podría decir: “¡Finalmente! ¡Sabía que era diferente!”. Los resultados de la evaluación pueden confirmar que sus percepciones eran correctas.

Usted puede apoyar sus ideas diciendo: “También es un alivio para nosotros, porque ahora tenemos información para ayudarte”. Enfatice que su diagnóstico (si tiene uno) no es una etiqueta que se ajusta por igual a todos los que la tienen. También asegúrele que usted trabajará con su equipo de apoyo dentro y fuera de la escuela para conseguir los servicios que necesita.

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