Mi hija no come la mayoría de las comidas navideñas y mis familiares no lo entienden. ¿Qué puedo hacer?

P. Mi hija tiene dificultades del procesamiento sensorial y no come muchos de las comidas típicas de las festividades. Mis familiares no lo entienden y mi hija se está dando cuenta. 

¿Cómo puedo hacer que las comidas durante las festividades sean agradables para mi hija y a la vez mantener una buena relación con mis parientes?

R: La hora de la comida puede ser un desafío para los niños que tienen problemas para procesar la información sensorial. Los olores, los sabores, la textura y la apariencia de los alimentos pueden resultar abrumadores. Quizás su hija tenga rutinas y hábitos diferentes a la hora de la comida que son diferentes a los de sus familiares. Esto puede causar mucha tensión durante las comidas con familiares y amigos. Usted no es la única en este tipo de situaciones.

Dado que su hija se está dando cuenta de los sentimientos de sus familiares, comenzaría por tener una conversación con ella. Hágale saber que comprende lo difícil que le resulta probar alimentos nuevos.

Luego, elaboren juntas un plan y una lista de las expectativas para la próxima comida. Promueva que su hija exprese sus ideas. Tal vez le sorprenda lo que pudiera sugerir.

Una idea es hacer una lista de alimentos que ella estaría dispuesta a comer. No es el momento de exigirle que se coma todo lo que le sirven si eso nunca ha sido una regla. Pero podrían acordar que “probará un pequeño bocado” de dos alimentos nuevos. Asegúrese de que su hija coma antes de salir y lleve a la cena algunos bocadillos para que no pase hambre.

También puede practicar situaciones como decir educadamente “no, muchas gracias”, sobre todo cuando es posible que no acepten un “no” como respuesta la primera vez. Proponga una señal secreta o una frase en clave que le permita a su hija hacerle saber que se siente abrumada y que necesita que usted intervenga.

Puede ser un desafío abogar por las necesidades de su hija. Pero estas son algunas sugerencias.

Contacte al anfitrión con anticipación. Pregunte cuál es el menú y ofrezca llevar algunos alimentos que usted sabe que su hija comerá.

Averigüe qué tiene pensado el anfitrión para los niños. Por ejemplo: ¿Se sentarán con los adultos o tendrán una mesa aparte?, ¿habrá un menú diferente para los niños? Usted puede decirle sutilmente algunas cosas sobre los desafíos de su hija con la comida. Pero lo que revele depende de lo que decidan usted y su hija. 

Dependiendo del menú y de su conversación con el anfitrión, tal vez no tenga que decir nada. Pero así como quiere que su hija esté preparada, podría preparar algunas frases para decir durante la comida, si es necesario. Por ejemplo: “Gracias por tu preocupación, pero tenemos esto bajo control”, “esa es una idea interesante, lo pensaré”. Después, esté lista para cambiar de tema. Planifique algunos temas con anticipación.

Puede resultar difícil satisfacer las necesidades de todos durante las comidas de las festividades. Aborde una situación a la vez. Si sus familiares tienen expectativas similares, es más probable que todos tengan una experiencia grata. 


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