8 pasos para abogar por su hijo en la escuela

Por Amanda Morin

Abogar es hablar en nombre de su hijo (hacer preguntas, plantear inquietudes, pedir ayuda) y también enseñarle a abogar por sí mismo. Hacer estas cosas puede ser incómodo para algunos padres y cuidadores por muchos motivos diferentes.

Cuando las cosas no van bien en la escuela, usted representa a su hijo. Usted conoce sus fortalezas, desafíos e intereses. Abogar ayuda a asegurarse de que reciba el apoyo que necesita para progresar.

Estas son ocho recomendaciones para ayudarlo a abogar por su hijo en la escuela.

1. Comprender lo que significa abogar

Tal vez usted piense que para abogar por su hijo sentirse seguro y saberlo todo. No obstante, “abogar” solo significa expresar sus preocupaciones.

Usted puede expresar sus preocupaciones de una manera que le resulte cómoda. No tiene que hablar fuerte ni en presencia de muchas personas. Usted puede abogar de manera discreta y solo frente a una persona como el maestro de su hijo.

2. Saber que está bien hablar

Es posible que usted considere que no le corresponde involucrarse en la educación de su hijo. Incluso podría pensar que es sobrepasarse. Pero está bien decir lo que piensa si usted está preocupado. No es una falta de respeto comunicar sus inquietudes. Los maestros quieren que a los niños les vaya bien Saben que las familias tienen mucha información valiosa para compartir.

3. Escribir sus ideas

Es útil escribir aquello de lo que usted quiere hablar. Si necesita ayuda para organizar sus ideas y pensar en las cosas de las que es importante hablar, utilice esta hoja de trabajo para las conferencias de padres y maestros.

Hoja de trabajo para la conferencia de padres y maestrosPDF

Algunas personas piensan mejor en voz alta. Si este es su caso, grabe lo que está pensando en un teléfono celular o pida a un amigo o familiar que tome notas de lo que usted dice. Saber con anticipación lo que quiere decir puede facilitar la conversación.

4. Comience por hablar con alguien de confianza

Empiece por el maestro de su hijo, si han desarrollado una buena relación. Envíele un correo electrónico, una nota, mensaje de texto o llámelo por teléfono para averiguar cuándo podría ser un buen momento para hablar.

Si no se siente cómodo hablando con el maestro, busque a alguien en quien confíe para que lo ayude a decidir qué hacer. Podría ser alguien de la administración, un consejero o el bibliotecario de la escuela. También puede hablar con otro padre que haya experimentado una situación similar. Solo tenga en cuenta que puede que los otros padres hayan tenido una experiencia estresante y emotiva.

Es mejor hablar con alguien de confianza que no hablar. Además ayuda a sentirse más seguro cuando hable con el maestro u otro miembro del personal escolar.

5. Hacer todas las preguntas necesarias

Asegúrese de comprender lo que está ocurriendo en la escuela. Pregunte qué están aprendiendo los niños a esa edad y si su hijo está aprendiendo con la misma facilidad que los demás niños. Si le preocupan cosas específicas, pregunte sobre ellas.

Por ejemplo, usted puede decir: “Parece que mi hijo está teniendo dificultad en matemáticas. Cada vez que tiene que hacer una tarea de matemáticas llora y dice que es tonto. ¿Esto es común?”. O podría decir: “Me preocupa que mi hija lea tan lentamente y tenga dificultad para reconocer palabras sencillas. ¿Usted también lo ha notado?”.

6. No temer mostrar sus emociones, pero sea respetuoso

Hablar de su hijo genera emociones. Es difícil hablar de sus preocupaciones, especialmente frente a extraños. Está bien emocionarse e incluso llorar. Pero trate de no tomarse las cosas de manera personal ni arremeter contra nadie. Cuando las personas se sienten atacadas es menos probable que ayuden. La mayoría de los maestros y del personal escolar están esforzándose por ayudar, incluso si no siempre están todos de acuerdo.

7. Solicitar ayuda adicional para su hijo

Averigüe qué hacer si su hijo va atrasado en la escuela. No tema preguntar qué ayuda hay disponible. Usted también puede solicitar una evaluación escolar gratuita para entender mejor cuáles son las habilidades y necesidades de su hijo. Los resultados de esa evaluación serán usados para determinar qué tipo de apoyos y ayuda necesita su hijo en la escuela.

Es recomendable hacer cualquier solicitud por escrito. Guarde copias de ellas y utilice un registro de comunicación para dar seguimiento de con quién habló y cuándo lo hizo.

8. Seguir alzando la voz

Abogar por su hijo no es algo que se hace una sola vez. Probablemente tendrá que seguir haciéndolo. Pero es bueno saber con qué frecuencia puede contactar al maestro de su hijo. También hay otros momentos y maneras de mantenerse informado. Por ejemplo, las reuniones de la asociación de padres y maestros (PTA, por sus siglas en inglés) pueden proporcionar información sobre lo que está ocurriendo en la escuela, así como sobre otros recursos que pudieran ayudar a su hijo.

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    Acerca del autor

    Acerca del autor

    Amanda Morin es la directora de liderazgo intelectual en Understood y la autora de “The Everything Parent’s Guide to Special Education.” Fue maestra y especialista en intervención temprana durante más de una década.